David Flores – SI Inmobiliaria
27 de marzo de 2026
Cuando firmás un boleto de compra en pozo, estás pagando mucho más que ladrillos y cemento. La pregunta es: ¿a dónde va exactamente tu dinero?
La composición típica del precio de un m² en pozo en un proyecto estándar es la siguiente: mano de obra 24%, terreno 22%, materiales 19%, margen del desarrollador 10%, impuestos 7%, administración 6%, proyecto y arquitectura 5%, servicios e infraestructura 4%, comercialización 3%.
Lo que más sorprende a la gente: el margen del desarrollador representa apenas el 10% del precio total. No el 30%, no el 40%. El 10%.
¿Significa eso que todos los desarrolladores son honrados y eficientes? No necesariamente. Significa que el negocio inmobiliario tiene márgenes ajustados, y que la mayor parte de lo que pagás se va a costos reales: el terreno, la construcción y el Estado.
Lo que esto implica para tu análisis como comprador: primero, que un descuento del 5% sobre el precio de lista en un proyecto serio no siempre es posible sin comprometer la viabilidad del proyecto. Segundo, que proyectos que se venden "muy baratos" respecto al mercado deberían activar una alerta — alguien está achicando márgenes, probablemente a costa de la calidad o de la capacidad de terminar la obra.
En zonas como Funes y Roldán, donde el valor del terreno tiene una incidencia alta, el peso del componente tierra puede superar el 30%, lo que comprime aún más el margen real del desarrollador.
Saber esto te convierte en un comprador más informado — y más difícil de engañar. Si tenés dudas sobre un proyecto, consultanos en SI Inmobiliaria.
La mejor decisión comienza con la mejor asesoría.
Más de 40 años acompañando familias en Roldán y Funes. Hablemos sobre tu proyecto.

