David Flores – SI Inmobiliaria
25 de marzo de 2026
Cuando explorás emprendimientos en pozo, te encontrás con dos modelos de contrato muy diferentes: el desarrollo al costo y el precio cerrado.
Precio cerrado: vos pagás un monto fijo, el riesgo es del desarrollador
El desarrollador te vende a un precio determinado en dólares desde el inicio. Si los costos de construcción suben más de lo esperado, el problema es de él. Para vos: previsibilidad total. Sabés exactamente cuánto vas a pagar.
El precio suele ser más alto porque el desarrollador ya incorporó un "margen de seguridad" ante la incertidumbre de costos.
Al costo: pagás proporcionalmente a lo que cuesta la obra
En este modelo, el precio final depende de cuánto cueste realmente construir. Si la mano de obra o los materiales suben, tu cuota sube. Más riesgo, pero potencialmente menos costo si el contexto es favorable.
¿Cuál conviene hoy en Argentina?
Con los costos de construcción subiendo en dólares (mano de obra +177% en pesos en dos años, superando largamente la devaluación), el modelo al costo implica un riesgo real de que el precio final supere significativamente al inicial.
Para compradores que no son desarrolladores ni tienen experiencia gestionando ese tipo de variabilidad, el precio cerrado ofrece una tranquilidad que vale lo que cuesta el diferencial de precio.
Cada caso es diferente. Si estás analizando un proyecto puntual, conversemos. En SI Inmobiliaria podemos ayudarte a entender la estructura del contrato antes de firmar.
La mejor decisión comienza con la mejor asesoría.
Más de 40 años acompañando familias en Roldán y Funes. Hablemos sobre tu proyecto.

